“[El terrorismo de Eta] ofende los dramas que el mundo tiene de verdad. Yo este año he estado en Gaza, allí he visto lo que es que un pueblo se sienta oprimido; yo he visto en África a gente que no tiene para comer, que tiene que caminar 10 kilómetros a por agua... Y que un pueblo como el mío se esté permitiendo la fantasmada, la chulada de darse la importancia que se está dando, convirtiendo un problema que es sencillamente un problema político como en el mundo hay millones, en un drama de este calibre, jugando batallas de vida o muerte, me parece una ofensa para los asuntos reales de vida o muerte. No puede ser, no puede ser que dediquemos la energía que estamos dedicando a este asunto, que estemos obligando a toda España a tener la paciencia superlativa de dedicar millones de horas de un tiempo que lo necesita para millones de problemas que tiene de verdad. Sencillamente, me parece un insulto, me siento ofendido como vasco y me siento irritado. Me parece que debería haber un problema de categorías. ¡Que esos pobres chicos ecuatorianos estén muertos ahora en nombre de no sé qué anhelo...! Vamos, hombre, hay que ver el problema real de estos dos ecuatorianos que habían venido a sacarse la vida adelante al quinto pino de su país y que les hemos matado porque nosotros creemos que una organización del Estado así es peor que una organización del Estado asá... Es que esto no resiste la comparación. No banalicemos hasta este extremo las cosas y, sobre todo, si las estamos banalizando, pongámonos colorados, que nos dé vergüenza por lo menos.”
Iñaki Gabilondo en El País.
Leido vía Blog de Arcadi Espada.
9 de enero de 2007
Iñaki gabilondo sobre ETA
29 de diciembre de 2006
y recuerda que la paz puede encontrarse en el silencio.
Mantén buenas relaciones con todos en tanto te sea posible, pero sin transigir.
Di tu verdad tranquila y claramente;
Y escucha a los demás,
incluso al torpe y al ignorante.
Ellos también tienen su historia.
Evita las personas ruidosas y agresivas,
pues son vejaciones para el espíritu.
Si te comparas con los demás,
puedes volverte vanidoso y amargado
porque siempre habrá personas más grandes o más pequeñas que tú.
Disfruta de tus logros, así como de tus planes.
Interésate en tu propia carrera,
por muy humilde que sea;
es un verdadero tesoro en las cambiantes visicitudes del tiempo.
Sé cauto en tus negocios,
porque el mundo está lleno de engaños.
Pero no por esto te ciegues a la virtud que puedas encontrar;
mucha gente lucha por altos ideales
y en todas partes la vida está llena de heroísmo.
Sé tu mismo.
Especialmente no finjas afectos.
Tampoco seas cínico respecto al amor,
porque frente a toda aridez y desencanto,
el amor es tan perenne como la hierba.
Acepta con cariño el consejo de los años,
renunciando con elegancia a las cosas de juventud.
Nutre la fuerza de tu espíritu para que te proteja en la inesperada desgracia,
pero no te angusties con fantasías.
Muchos temores nacen de la fatiga y la soledad.
Más allá de una sana disciplina,
sé amable contigo mismo.
Eres una criatura del universo,
al igual que los árboles y las estrellas;
tienes derecho a estar aquí.
Y, te resulte o no evidente,
sin duda el universo se desenvuelve como debe.
Por lo tanto, mantente en paz con Dios,
de cualquier modo que Le concibas,
y cualesquiera sean tus trabajos y aspiraciones,
mantente en paz con tu alma
en la ruidosa confusión de la vida.
Aún con todas sus farsas, cargas y sueños rotos,
éste sigue siendo un hermoso mundo.
Ten cuidado y esfuérzate en ser feliz
Max Ehrmann
26 de diciembre de 2006
This day is called the Feast of Saint Crispian:
He that outlives this day, and comes safe home,
Will stand a-tiptoe when this day is named,
And rouse him at the name of Crispian.
He that shall see this day, and live old age,
Will yearly on the vigil feast his neighbors
And say, "Tomorrow is Saint Crispian".
Este día es el de la fiesta de San Crispín:
el que sobreviva a este día y vuelva sano a casa,
se crecerá cuando se mencione esta fecha,
y se enorgullecerá ante el nombre de San Crispín.
El que sobreviva a este día y llegue a la vejez,
cada año, en la víspera de esta fiesta, invitará a sus amigos
y les dirá: “Mañana es San Crispín”.
Then will he strip his sleeve and show his scars,
And say, "These wounds I had on Crispin's day."
Old men forget; yet all shall be forgot,
But he'll remember, with added luster,
what feats he did that day. Then shall our names,
Familiar in his mouth as household words-
Harry the King, Bedford and Exeter ,
Warwick and Talbot, Salisbury and Gloucester -
Be in their flowing cups freshly rememb'red.
Entonces se subirá las mangas y mostrara sus cicatrices,
y dirá: “Sufrí estas heridas el día de San Crispín”.
Los ancianos olvidan; empero, el que lo haya olvidado todo,
se acordará todavía con satisfacción
de las proezas que llevó a cabo en aquel día. Y entonces nuestros nombres
serán tan familiares en sus bocas como los nombres de sus parientes:
el rey Harry, Bedford, Exeter,
Warwick y Talbot, Salisbury y Gloucester
serán resucitados por su recuerdo viviente y saludable con copas rebosantes.
“This story shall the good man teach his son;
And Crispin Crispian shall ne'er go by,
From this day to the ending of the world,
But we in it shall be remembered-
Esta historia la enseñará el buen hombre a su hijo,
y desde este día hasta el fin del mundo
la fiesta de San Crispín y Crispiniano nunca llegará
sin que a ella vaya asociado nuestro recuerdo,
“We few, we happy few, we band of brothers;
For he today that sheds his blood with me
Shall be my brother; be he ne'er so lowly,
This day shall enoble his rank.
And gentlemen in England , now abed,
Shall think themselves accursed they were not here;
And hold their manhoods cheap while any speaks
That fought with us upon Saint Crispin's day..”.
Nuestro pequeño ejército, nuestro feliz pequeño ejército, nuestro bando de hermanos;
porque el que vierta hoy su sangre conmigo
será mi hermano; por muy vil que sea,
esta jornada ennoblecerá su condición
y los caballeros que permanecen ahora en el lecho
se considerarán como malditos por no haberse hallado aquí,
y tendrán su nobleza en bajo precio cuando escuchen hablar
a uno de los que han combatido con nosotros el día de San Crispín.
Arenga de Enrique V a sus hombre en la battalla Agincourt
5 de diciembre de 2006
"Robert Ley: Es paradójico que sea tan poco conocido cuando manejaba la organización de masas más importante del nazismo, el Frente Alemán del Trabajo (DAF). Le encargaron la neutralización de la clase obrera más organizada de Occidente y lo hizo. Es un político exitoso, a lo peronista; consigue que la clase obrera se sienta ciudadana del nazismo. Con Himmler y Goebbels, es el más poderoso de la Alemania nazi en cuanto al control de masas y en cambio ha pasado casi desapercibido, incluso para los historiadores. Ello es porque interesa poco ver hasta qué punto el nazismo tuvo éxito en la destrucción de la conciencia de clase de los trabajadores alemanes. En el nazismo, Himmler era el represor, Goebbels el seductor y Ley el integrador".
Todos los Hombres del Führer. Ferran Gallego.27 de noviembre de 2006
El discurso nunca leido por Bill Gates en la entrega del Principe de Asturias a la cooperación
26 de octubre de 2006
5 de octubre de 2006
La columna de hoy de Antonio Burgos, publicada en ABC, y titulada "¿A cuanto nos sale cada lince?" es una crítica a la política conservacionista del lince de la Junta de Andalucia que esconde la visión del "señorito Iván" de Los Santos Inocentes. De esas veces en las que uno espera que, en el afán de ridiculizar al contrincante político, el articulista no haya reflexionado realmente lo que ha escrito, pues de lo contrario, ese uno se encontraría frente a calaña de la peor clase.
Normalmente, estoy acostumbrado a leer autenticas burradas en la pluma de alguna "vaca sagrada", y unas veces por dejadez y otras por lo inutil del esfuerzo, los rebuznos se ahogan en la actualidad y la columna es desplazada por otras prioridades. Otras veces, sin embargo, a uno le pillan con la vena hinchada cuando tocan temas en los que se está especialmente sensibilizado. Hoy es uno de esos días, así que lo diré claramente: Antonio Burgos es un antropocentrista paleto e interesado. ¿Y tanta vuelta para esto? Pensará el amigo lector. ¿Ni un cabrón, o al menos, un tonto del culo?.
Para el que no lo conozca, el sevillano Antonio Burgos es columnista del ABC por el día, y escritor por la noche; y es elogiado por su trabajo en la promoción de la cultura y folclore andaluz. Precisamente, escribe alguna vez en defensa de los valores de su región, y ha dejado en la hemeroteca alguna crítica a la "política del hormigón" del alcalde de Sevilla (se ve que es primo de Julián Lanzarote).
El que es capaz de defender "el albero de las plazoletas" sevillanas y no es capaz de aplicar los mismos argumentos en la defensa del lince tiene un serio problema de criterio. El señorito Antonio protesta porque se gasta mucho dinero en los programas de protección del lince ibérico pero no tiene reparo en que se gaste en la protección de azulejos y pavimentos tipicamente sevillanos. Como su nombre indica, el lince ibérico solo existe en la Península Ibérica. No es como cuando se extinguió el oso en el Pirineo frances y se trajeron osos de Hungría. Si se extingue el lince no habrá alternativa. Se habrá extinguido para siempre y será el simbolo del fracaso de la que pretende ser la octava economía del mundo, pero que es incapaz de coordinar los celos de las administraciones central, autonómica y municipal.
¿Recuerdan las manifestaciones de los mineros de Alnazcollar? Al grito de "Primero las personas, luego los patos" exigían que se le diese unos cuantos millones de pesetas más a la empresa danesa responsable del vertido para que conservara sus puestos de trabajo. El licenciado Burgos, nostalgico de aquellos tiempos, rescata la falsa dicotomía entre personas y animales. Ésta, que fue muy corriente hace unos años, parecía superada con el avance de la educación ambiental. Su artículo es pura demagogia. Cuando se vale de las muertes de personas en accidentes de tráfico para criticar las medidas preventivas en contra de las muertes por atropello de los linces en esas mismas carreteras, olvida el simple hecho de que unas medidas no son contrarias a las otras: La ejecución de las segundas no aumentará las muertes, si no más bién al contrario, de personas en accidentes de tráfico.
Lo que no puede pretender Antonio Burgos es que nos traguemos sin protestar su petición de desdoblamiento de esa tristísima carretera. La panacéa de que va a acabar con todas estas muertes que nada tienen que ver con el exceso de velocidad ni el alcohol.
Dice sin ruborizarse que a los biologos, ecologistas y técnicos autonómicos les importan más los linces que las personas. Como si los linces viviesen en una dimensión paralela. Como si la protección del entorno natural no beneficiese a las personas y las especies animales no fuesen una herencia como mínimo tan importante como el resto de nuestro patrimomonio... ¿Herencia de nuestros padres? Más bien un préstamo de nuestros hijos.